Hace unas semanas, el director general de la agencia pública de apoyo empresarial Andalucía TRADE, Antonio Castro, presentó ante la industria aeroespacial la oferta de financiación empresarial de esta entidad, que tiene previsto poner en el mercado 432 millones de euros «que serán de gran utilidad al sector aeroespacial para desarrollarse, y abordar los nuevos proyectos que están por venir, derivados de la nueva realidad que afronta el mundo y, especialmente Europa, en los campos de la aeronáutica civil y de defensa, y el espacio».
Castro puso en valor el conjunto de incentivos e instrumentos de apoyo al desarrollo empresarial de Andalucía TRADE, «un sistema híbrido de financiación empresarial que puede atender buena parte de las necesidades del sector aeroespacial andaluz».
Este sistema de financiación empresarial debutó con las líneas de incentivos directos al desarrollo industrial y creación de empresas, I+D no competitiva e internacionalización, con una dotación conjunta de 255,6 millones de euros, cofinanciados con FEDER y, por tanto, dirigido muy mayoritariamente a pymes.
«El resultado es muy potente, apunta el responsable de Andalucía TRADE, ya que, en dos años y medio, 612 proyectos empresariales apoyados con incentivos por valor de 152 millones de euros, para una inversión total de 351 millones. Una apuesta por las empresas, de manera que, por cada euro de inversión privada empresarial, la Junta de Andalucía, a través de Andalucía TRADE, aporta un euro público (47,2% intensidad media incentivo)», matiza.
A estos incentivos, se unirán a lo largo de 2026 nuevas convocatorias de I+D, estas ya de carácter competitivo, con 70 millones de euros cofinanciados también con FEDER. Con esta convocatoria Andalucía contará con la oferta pública de incentivos a la I+D+I más potente de su historia.
A los incentivos directos se sumarán, también con cofinanciación FEDER, los fondos de capital riesgo, actualmente en proceso de licitación (se han presentado ocho candidaturas para los tres fondos). Se trata de tres fondos para gestionar dos líneas (Startup y Expansión), con una dotación pública de 58,8 millones de euros, un 62% más que en los fondos anteriores.
Pero además, con el objetivo de ampliar el público beneficiario de los instrumentos públicos de apoyo empresarial a empresas que no sean pyme, Andalucía TRADE está trabajando en otros instrumentos como el Fondo FAST, dotado con 30 millones de fondos propios del gobierno andaluz para tecnologías estratégicas para Andalucía, la orden de incentivos para facilitar el acceso de las empresas a mercados de financiación alternativa (en proceso de tramitación), dotada con 1 millón de euros también autofinanciado y la línea de incentivos para el pago de las comisiones de los avales y de los gastos financieros de préstamos garantizados por avales de Sociedades de Garantía Recíproca que operan en Andalucía, que con 16,5 millones de euros de fondos propios prevé apalancar una inversión privada de 90 millones.
La AEE también ha contribuido a posicionar Sevilla y Andalucía. De hecho hace unos días se celebró en la capital andaluza el III Congreso del Espacio de TEDAE -Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio-, bajo el lema ‘Un País, un Espacio’.
Este congreso, según el director de la agencia, Juan Carlos Cortés, «ha certificado el excelente momento de madurez del sector espacial español, que ya no es un sector aislado, sino una infraestructura crítica y transversal clave para nuestra economía y seguridad».
Proyectos tractores
Destacó además que España ha superado la dispersión de capacidades para consolidar una visión integral (End-to-End), liderando misiones completas de principio a fin gracias a proyectos tractores como los lanzadores MIURA y la Constelación Atlántica.
Esta capacidad para liderar misiones completas, como detalló Cortés en su intervención, se traduce en un impacto directo en la sociedad, consolidando al espacio como una infraestructura básica para la resiliencia climática, las comunicaciones y la economía digital de nuestro país.
En este escenario, para consolidar esta posición, el director planteó un cambio de prioridad en la gestión sectorial: tras haber alcanzado una contribución histórica de 455 millones de euros anuales a la ESA, «el verdadero reto ya no reside en captar financiación, sino en garantizar una ejecución excelente y un retorno tecnológico y social eficiente que beneficie de forma directa al tejido industrial y a la ciudadanía».
Fuente: El Español