«El liderazgo municipal de Sevilla en la Semana Mundial del Espacio es referente para ciudades de todo el mundo»
Alma Okpalefe es Directora Ejecutiva de la World Space Week Association, donde lidera la mayor iniciativa mundial de divulgación y participación pública en materia espacial, coordinando la colaboración entre gobiernos, industria, instituciones educativas y comunidades de más de 100 países.
Su trayectoria combina derecho, política espacial, estrategia institucional, liderazgo, innovación y desarrollo de ecosistemas, con especial atención a la cooperación internacional y al fortalecimiento de instituciones capaces de responder a los desafíos actuales y mantener su relevancia a largo plazo.
Recientemente ha sido reconocida como una de las 100 mujeres más destacadas del sector aeroespacial y de la aviación
Sevilla ha demostrado ser la ciudad más activa de España durante la Semana Mundial del Espacio. Desde la perspectiva de la World Space Week Association, ¿cómo se percibe a escala internacional el impacto de un ecosistema local tan activo como el de Sevilla?
Lo especial de Sevilla es que, a diferencia de muchas otras ciudades del mundo, su participación en esta celebración no se limitó a uno o varios actos puntuales, sino que dio lugar a todo un ecosistema local. Desde que comenzó a participar en la Semana Mundial del Espacio en 2016, Sevilla ha logrado desarrollar un modelo de colaboración con las administraciones públicas, las universidades, los institutos de investigación, las empresas y la comunidad.
Desde una perspectiva internacional, lo que hace único el caso de Sevilla es que demuestra cómo una iniciativa mundial puede utilizarse como catalizador para generar un efecto duradero a escala local. La Semana Mundial del Espacio no es simplemente un evento que se celebra durante una semana de octubre. Implica establecer conexiones, desarrollar talento, crear alianzas y generar oportunidades. Sevilla muestra cómo la divulgación pública puede ayudar a una ciudad a alcanzar sus objetivos en el ámbito espacial; su caso constituye un excelente ejemplo para otras ciudades del mundo.
Con la consolidación de Sevilla como Capital Española del Espacio y sede de la Agencia Espacial Española (AEE), ¿qué oportunidades ve para que la ciudad lidere nuevas iniciativas de divulgación científica y diplomacia en el sur de Europa?
Creo que Sevilla se encuentra en una posición especialmente interesante para conectar la ciencia, la industria y la cooperación internacional. Con la Agencia Espacial Española establecida en la ciudad y un ecosistema que reúne a universidades, instituciones de investigación, empresas y administraciones públicas, existe la oportunidad de desarrollar iniciativas que vayan más allá de España e impliquen al conjunto del sur de Europa y la región mediterránea. La Semana Mundial del Espacio puede ofrecer una plataforma para reunir a estos actores, fomentar el intercambio científico, impulsar el desarrollo del talento y crear oportunidades de colaboración internacional.
Resulta especialmente estimulante la posibilidad de que Sevilla aproveche su creciente identidad espacial para facilitar el diálogo entre distintos países, instituciones y comunidades. La divulgación científica puede ser un importante instrumento diplomático porque crea un terreno común en el que las personas pueden colaborar, independientemente de su nacionalidad. Sevilla cuenta con las bases necesarias para desarrollar iniciativas que combinen la participación ciudadana, la educación y la cooperación internacional, al tiempo que demuestran cómo el espacio puede contribuir al desarrollo económico y a la creación de oportunidades compartidas.
Uno de los principales objetivos de su liderazgo es democratizar el acceso al conocimiento relacionado con el espacio. ¿Cómo pueden las ciudades con profundas raíces culturales e históricas, como Sevilla, equilibrar la tradición con el fomento de las vocaciones científicas y tecnológicas (STEM)?
No creo que la tradición y el progreso científico sean mutuamente excluyentes. De hecho, ciudades como Sevilla, con su rico patrimonio cultural e histórico, tienen la oportunidad de utilizar ese legado como punto de partida para acercar la ciencia y la tecnología a la ciudadanía. La historia de la exploración, la navegación y el afán del ser humano por comprender el universo que lo rodea puede servir de puente entre el pasado y el futuro. El reto consiste en hacer que la ciencia sea accesible y pertinente para las personas, en lugar de presentarla como algo lejano o reservado a un grupo selecto.
Para mí, democratizar el acceso al conocimiento relacionado con el espacio significa garantizar que una persona joven no tenga que proceder de un entorno determinado, asistir a un centro educativo concreto o vivir en un país específico para verse a sí misma como parte del sector espacial. Las ciudades pueden lograrlo llevando experiencias científicas a los centros educativos, las comunidades, los espacios culturales y los programas públicos, al mismo tiempo que conectan la educación con oportunidades reales en la industria y la investigación. El objetivo no es sustituir la identidad de una ciudad por una identidad tecnológica, sino ampliarla y ofrecer a la próxima generación nuevas formas de participar en su futuro.
Recientemente ha sido reconocida como una de las 100 mujeres más destacadas del sector aeroespacial y de la aviación. ¿Qué mensaje daría a las jóvenes de Sevilla y Andalucía que aspiran a liderar el sector aeroespacial, un ámbito tradicionalmente dominado por los hombres?
Les diría a las jóvenes que no deben permitir que el hecho de que un ámbito haya estado tradicionalmente dominado por los hombres determine si creen que pertenecen a él. El sector aeroespacial necesita diversidad de capacidades, perspectivas y experiencias, no solo en ingeniería y ciencia, sino también en derecho, políticas públicas, empresa, gestión y cooperación internacional. Mi propia trayectoria ha demostrado que existen muchos caminos distintos para incorporarse al sector espacial y que el liderazgo puede y debe adoptar formas diversas.
También las animaría a desarrollar sus conocimientos de manera consciente, establecer relaciones y buscar oportunidades para contribuir, incluso cuando el camino no esté siempre claramente definido. Recibir reconocimiento es alentador, pero creo que la mayor responsabilidad consiste en ayudar a crear un entorno en el que la próxima generación no tenga que dedicar tanto tiempo a preguntarse si hay un lugar para ella. Necesitamos que las jóvenes no se limiten a aspirar a participar en el sector aeroespacial, sino que se vean como las personas que darán forma a sus instituciones, sus empresas y su futuro.
Cuentas con una amplia experiencia jurídica y estratégica en la industria satelital. ¿Qué papel desempeñan las ciudades medianas y los polos regionales en la configuración de la nueva economía espacial mundial (New Space)?
Las ciudades medianas y los polos regionales tienen un papel especialmente importante en la nueva economía espacial, porque el crecimiento del sector no puede sostenerse únicamente con infraestructuras e inversión; requiere un ecosistema capaz de convertir esos activos en capacidad económica e institucional.
Mi investigación sobre la dinámica de la industria espacial en las economías emergentes ha reforzado mi interés por comprender cómo se desarrollan estos ecosistemas y por lo que denominaría un ecosistema mínimo viable para el crecimiento: la combinación de instituciones, talento, empresas, financiación, políticas favorables y colaboración necesaria para que una industria comience a desarrollarse de forma sostenible. Un polo regional no tiene por qué reproducir las capacidades de una potencia espacial consolidada. Debe identificar dónde puede realizar una contribución significativa y desarrollar las relaciones y capacidades en torno a esa oportunidad.
Para ciudades como Sevilla, esto supone una oportunidad de conectar capacidades industriales consolidadas con empresas espaciales emergentes, universidades, instituciones de investigación y administraciones públicas. Estas conexiones pueden favorecer la innovación, el emprendimiento, el desarrollo de la fuerza laboral y el acceso a los mercados internacionales. Las dimensiones jurídica y estratégica también son importantes para pasar de la investigación y la experimentación a una actividad comercial real, las empresas necesitan marcos regulatorios adecuados, instituciones predecibles y vías de colaboración.
En definitiva, creo que la nueva economía espacial brinda la oportunidad de replantear dónde se produce el crecimiento. Una ciudad no tiene que ser el centro espacial más grande ni el más consolidado para convertirse en un nodo importante del ecosistema mundial. Lo que importa es su capacidad para identificar sus fortalezas, reunir los elementos esenciales para el crecimiento y conectar esas capacidades con redes regionales e internacionales más amplias. Sevilla demuestra cómo un polo regional puede aprovechar sus activos existentes y una visión estratégica clara para ocupar una posición relevante en la economía espacial mundial.
La comunidad empresarial e investigadora de Sevilla está creciendo rápidamente. ¿Cuáles considera que son las principales medidas regulatorias o de gobernanza que deben adoptar los ecosistemas locales para atraer una mayor inversión internacional en el sector espacial? Contamos con una ESA BIC (incubadora de empresas); basándose en su experiencia como impulsora del emprendimiento en el sector espacial, ¿qué recomendaciones o buenas prácticas propondría para maximizar su impacto?
El punto de partida es reconocer que atraer inversión internacional requiere algo más que buenas instituciones de investigación, una incubadora o incluso una sólida base industrial. Hace falta un entorno propicio para el emprendimiento, respaldado por una regulación clara y predecible, una gobernanza eficaz, acceso a financiación y talento, y vías de acceso al mercado. Por mi experiencia en la industria satelital, sé que los inversores necesitan confiar no solo en la tecnología, sino también en las instituciones, el marco regulatorio y el entorno comercial en el que operará una empresa. Sevilla cuenta con bases importantes, entre ellas su creciente comunidad investigadora y empresarial, la Agencia Espacial Española y ESA BIC Andalucía. La oportunidad consiste en garantizar que estos elementos funcionen conjuntamente como un ecosistema end-to-end, en el que cada intervención impulse la siguiente, desde la investigación y la incubación hasta la comercialización, la inversión y el acceso a los mercados internacionales.
Debemos preguntarnos si estamos creando realmente empresas que generen ingresos, atraigan inversión, consigan clientes y lleguen a ser sostenibles. Si existe una camino claro desde la incubadora hasta las oportunidades de contratación, las alianzas industriales y los mercados internacionales. Son preguntas importantes, porque emprender no consiste simplemente en crear empresas, sino en crear empresas capaces de sobrevivir y crecer. El ecosistema debe diseñarse de manera que el éxito en una etapa genere oportunidades para la siguiente.
Por último, debemos prestar mucha más atención a la forma en que se comunican los éxitos empresariales. Es importante celebrar el éxito, pero también comunicar la realidad de crear una empresa en el sector espacial: los retos, los contratiempos, las lecciones aprendidas y los hitos. ¿Cómo llegan estas historias al público general, a la juventud, a los posibles emprendedores y a los inversores? Si queremos inspirar a la próxima generación, esta debe conocer no solo los logros de las empresas espaciales consolidadas, sino también el recorrido de las empresas emergentes y de las personas que hay detrás de ellas. Celebrar y comunicar esas historias ayuda a generar confianza, atraer talento y fortalecer el propio ecosistema.
La Semana Mundial del Espacio es el mayor evento de divulgación pública del sector en el planeta. ¿Cuáles son los principales retos organizativos a los que se enfrenta la asociación para mantener el interés del público general en una época de sobrecarga informativa?
Nuestro reto es pasar de comunicar sobre el espacio a explicar por qué el espacio importa a las personas. Desde el punto de vista organizativo, esto exige reunir a una comunidad mundial diversa de coordinadores nacionales, instituciones educativas, representantes de la industria, gobiernos y voluntariado, al tiempo que garantizamos que el mensaje siga siendo coherente, pero relevante a escala local. Somos una asociación dirigida principalmente por personas voluntarias, por lo que mantener la participación, apoyar a nuestros coordinadores y movilizar a colaboradores de distintos países y husos horarios requiere una coordinación considerable. Asimismo, debemos encontrar continuamente nuevas formas de atraer al público, en particular a los jóvenes, mediante formatos y experiencias que fomenten la participación en lugar del consumo pasivo.
En definitiva, creo que la respuesta está en hacer de la Semana Mundial del Espacio un ecosistema y no simplemente un evento anual. Debemos crear oportunidades para que las personas experimenten el espacio, formulen preguntas, desarrollen capacidades y se vean como participantes en su futuro. Y, con igual importancia, debemos comunicar y celebrar los éxitos de esa participación. Cuando un estudiante descubre una nueva vocación, un centro educativo desarrolla un programa duradero o una comunidad local crea una alianza, esas historias deben compartirse. Demuestran el impacto real de la Semana Mundial del Espacio y ayudan a garantizar que el interés público se traduzca en una participación sostenida más allá del 4 al 10 de octubre.
De cara al futuro de la asociación bajo su liderazgo, ¿qué tipo de proyectos conjuntos o alianzas estratégicas le gustaría que surgieran entre la organización que dirige y la ciudad de Sevilla?
Una de las iniciativas que me interesaría especialmente sería convertir a Sevilla en un modelo de participación municipal en la Semana Mundial del Espacio. La experiencia de la ciudad demuestra cómo el compromiso institucional sostenido, la coordinación local y la colaboración entre distintos actores pueden transformar una iniciativa mundial en algo con un impacto local duradero. Podríamos explorar un marco mediante el cual otros municipios aprendieran de la experiencia de Sevilla y adaptaran el enfoque a sus propias realidades económicas, educativas e institucionales.
En definitiva, me gustaría que nuestra colaboración demostrara que las ciudades no tienen que esperar a convertirse en polos espaciales consolidados para participar de forma significativa en la economía espacial. A través de la Semana Mundial del Espacio, pueden comenzar a establecer las relaciones, desarrollar el talento y generar el interés público que hacen posible ese crecimiento.
El tema de la Semana Mundial del Espacio de este año es «Revolución de los Lanzadores». En un momento en que el acceso al espacio se está generalizando gracias a los nuevos sistemas de lanzamiento, ¿cómo cree que los eventos locales, como los organizados por Sevilla, pueden ayudar a explicar esta «revolución» al público para que comprenda que el espacio está más cerca de su vida de lo que parece?
Creo que los eventos locales, en especial los organizados en una ciudad como Sevilla, desempeñan un papel importante a la hora de hacer tangible para el público la Revolución de los Lanzadores. No se trata simplemente de explicar cómo se lanzan los cohetes o cómo llegamos al espacio, sino de ayudar a las personas a comprender qué ocurre cuando una carga útil alcanza la órbita. ¿Qué proporciona ese satélite, cómo afecta a mi vida diaria y cuál es su impacto en el último tramo?
El mayor acceso al espacio tiene el potencial de mejorar los servicios de los que dependemos a diario, desde las comunicaciones y la navegación hasta la previsión meteorológica y la vigilancia ambiental. Debemos contar esas historias de maneras con las que las personas puedan identificarse, demostrando que el espacio no es algo lejano ni abstracto. Ya está conectado con nuestra forma de vivir, trabajar y comunicarnos, y la Revolución de los Lanzadores consiste en ampliar esas posibilidades.
La «Revolución de los Lanzadores» también celebra la transformación del transporte y las infraestructuras espaciales. Dado que Sevilla es un polo histórico de la industria aeronáutica y un centro emergente del sector espacial en España, ¿qué papel estratégico cree que desempeñan las regiones con este patrimonio industrial en la cadena de suministro de esta nueva era de lanzamientos mundiales?
La oportunidad va más allá de la fabricación de cohetes o de infraestructuras de lanzamiento. A medida que se amplíe el acceso al espacio, surgirán cada vez más oportunidades a lo largo de toda la cadena de valor, desde los componentes y los materiales avanzados hasta el software, la integración de satélites y los servicios prestados mediante infraestructuras orbitales. El reto para regiones como Sevilla consiste en garantizar que su patrimonio industrial se convierta en una plataforma para el crecimiento futuro, en lugar de ser simplemente un legado de logros pasados. Al conectar esas capacidades con el emprendimiento, la inversión y los mercados internacionales, Sevilla puede reforzar su contribución a la economía espacial mundial.
Desde la perspectiva de la Asociación de la Semana Mundial del Espacio, ¿qué factores han permitido que Sevilla se convierta en un referente internacional de la Semana Mundial del Espacio y qué oportunidades ve para seguir reforzando ese liderazgo en los próximos años?
Lo que ha permitido que Sevilla se convierta en un referente internacional de la Semana Mundial del Espacio es su enfoque integrado de la participación. En lugar de tratarla como una serie de actos aislados, la ciudad ha reunido a administraciones públicas, universidades, instituciones de investigación, empresas y al conjunto de la comunidad en torno a una iniciativa común. Esto genera continuidad, refuerza la colaboración y permite que el impacto de la Semana Mundial del Espacio se prolongue más allá de la propia semana.
De cara al futuro, creo que una de las oportunidades para reforzar ese liderazgo consiste en hacer un mayor uso de los medios de comunicación. Debemos comunicar no solo lo que está sucediendo, sino también quiénes son las personas, cuáles son las alianzas y qué éxitos hay detrás. Esto ayudaría a acercar el sector espacial al público, inspirar a la juventud y demostrar internacionalmente el valor del ecosistema sevillano. Sevilla también tiene la oportunidad de compartir su modelo con otras ciudades del mundo y mostrar cómo el liderazgo municipal puede convertir la participación en una iniciativa mundial en un impacto local duradero.
A lo largo de la Semana Mundial del Espacio, habrá observado iniciativas especialmente exitosas en otras ciudades o regiones del mundo. ¿Podría compartir algunos ejemplos que hayan tenido un impacto significativo en la participación ciudadana, educativa o empresarial y que, en su opinión, pudieran adaptarse e implantarse en Sevilla?
Podemos extraer enseñanzas valiosas de distintas partes del mundo. SUPARCO, en Pakistán, cuenta con un excelente mecanismo para coordinar las actividades de la Semana Mundial del Espacio en todo el país, mientras que Arabia Saudí, a través de su Ministerio de Educación, dispone de un mecanismo impresionante para implicar a los centros educativos a gran escala. Son ejemplos de cómo el apoyo institucional y las redes consolidadas pueden ampliar de forma significativa la participación.
Pero, sinceramente, creo que Sevilla está en una categoría propia en lo que respecta a la participación de toda la ciudad. De hecho, mencioné Sevilla a los organizadores de la Semana del Espacio de Seattle, que este año están intentando aplicar un enfoque similar. Sevilla es pionera por derecho propio y creo que la ciudad tiene la oportunidad de compartir su experiencia con otros municipios que deseen construir un ecosistema espacial integrado. La enseñanza no consiste necesariamente en reproducir exactamente el modelo de Sevilla, sino en comprender cómo sus distintos actores se han unido, han creado continuidad y han convertido la Semana Mundial del Espacio en parte de la identidad de la ciudad.
