Pilatus entra en el tablero de juego y lo hace en un momento clave para Sevilla. La implantación de la compañía suiza en la provincia coincide con la consolidación de la ciudad como sede de la Agencia Espacial Española –que este mes cumple tres años en la capital andaluza– y con un ciclo de crecimiento imparable del sector aeroespacial andaluz.

La decisión de la compañía suiza de apostar por esta provincia no es más que una señal de madurez industrial en la que la ciudad se convierte en un polo capaz de atraer nuevos fabricantes y ampliar su base productiva en un sector estratégico.

La provincia de Sevilla concentra aproximadamente el 70% del ecosistema empresarial aeroespacial de Andalucía, según los datos de Andalucía Aerospace. De las cerca de 150 empresas que operan en el sector a escala regional, más de un centenar se localizan en Sevilla y su área metropolitana, lo que la sitúa como el principal nodo industrial aeroespacial del sur de España. Esta concentración se refleja también en términos económicos, ya que el sector aeroespacial andaluz cerró 2024 con una facturación récord de 2.914 millones de euros y 15.496 empleos directos, tras crecer cerca de un 7% en un solo ejercicio.

El eje histórico de este sistema productivo sigue siendo Airbus. La planta de Airbus Defence and Space en San Pablo, junto al aeropuerto de Sevilla, emplea de forma directa a alrededor de 3.500 trabajadores y constituye una de las instalaciones industriales más relevantes del grupo en Europa. Entre otras cosas, en ella se realiza el ensamblaje final del A400M, además de actividades de ingeniería, pruebas, soporte y formación. Su impacto real, sin embargo, va mucho más allá de estas cifras, ya que actúa como empresa tractora de una potente industria auxiliar que multiplica el empleo y la actividad económica en la provincia y a la que ahora se suma Pilatus.

Pilatus desarrollará en Sevilla actividades industriales vinculadas a la fabricación de componentes estructurales y sistemas para aeronaves como el PC-24, integrando estas operaciones en su cadena de suministro global.

A esta base aeronáutica se suma, desde 2023, una dimensión institucional vinculada al espacio. La designación de Sevilla como sede de la Agencia Espacial Española (AEE) ha situado a la ciudad en el centro de la gobernanza del sector espacial nacional. Ya a pleno rendimiento, genera empleo altamente cualificado y actúa como catalizador de proyectos, eventos especializados y relaciones con la Agencia Espacial Europea y la industria.

Fuente: La Razón