Bajo el lema «Revolución de los Lanzadores», Sevilla celebra hasta el próximo sábado la Semana Mundial del Espacio, una cita tecnológica con más de 40 actividades repartidas por toda la ciudad. La amplia agenda incluye la presentación de la tercera edición de «New Space & Solutions» y el «Info Day de ESA BIC Andalucía», la incubadora de la Agencia Espacial Europea radicada en Sevilla.

Además, centros tecnológicos como Catec y el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación abren sus puertas para mostrar su capacidad industrial. En contexto, instituciones como la Fundación Cajasol, la Casa de la Ciencia, CaixaForum, la Universidad de Sevilla y el IBiS organizan talleres interactivos, planetarios y conferencias para despertar nuevas vocaciones científicas entre los más jóvenes.

La industria aeroespacial desempeña un papel fundamental en la diversificación del modelo económico de Sevilla. Un ámbito productivo que crece cada año en facturación y creación de empleo y que aporta innovación y proyección internacional. En este sentido, la provincia de Sevilla concentra aproximadamente el 70% del ecosistema empresarial aeroespacial de Andalucía, según los datos de Andalucía Aerospace. De las cerca de 150 empresas que operan en el sector a escala regional, más de un centenar se localizan en Sevilla y su área metropolitana, lo que la sitúa como el principal nodo industrial aeroespacial del sur de España. Esta concentración se refleja también en términos económicos, ya que el sector aeroespacial andaluz factura casi 3.000 millones de euros al año.

El eje histórico de este sistema productivo sigue siendo Airbus. La planta de Airbus Defence and Space en San Pablo, junto al aeropuerto de Sevilla, emplea de forma directa a alrededor de 3.500 trabajadores y constituye una de las instalaciones industriales más relevantes del grupo en Europa. Entre otras cosas, en ella se realiza el ensamblaje final del A400M, además de actividades de ingeniería, pruebas, soporte y formación.

Un proyecto clave es el denominado Pilatus, que desarolla actividades industriales vinculadas a la fabricación de componentes estructurales y sistemas para aeronaves como el PC-24, integrando estas operaciones en su cadena de suministro global. A diferencia de Airbus, cuyo modelo productivo está basado en grandes programas multinacionales y una fuerte vinculación a contratos públicos de defensa, Pilatus aporta un perfil industrial diferente y complementario, con mayor flexibilidad y ciclos de producción más cortos.

Fuente: La Razón