«Sevilla Capital Espacial Española tiene un gran impacto en el mercado internacional para la proyección como hub consolidado»
Ingeniero aeroespacial, ejecutivo y empresario español que reside en Washington DC desde 2004.
Dirigió, desde su creación y durante 9 años, las operaciones de la filial estadounidense de una empresa española del sector, GMV, que logró decenas de millones en contratos con NASA y otras organizaciones de referencia públicas y privadas en EE. UU., y desarrolló un equipo local de ingeniería de 60 personas.
Fue fundador y presidente durante 10 años de la US Spain Executives Community (USEC), organización sin ánimo de lucro que conecta a empresarios, ejecutivos y emprendedores de Estados Unidos y España con el objetivo de generar oportunidades de negocio y fortalecer el networking dentro de esa comunidad. Actualmente es miembro y colaborador del equipo directivo.
Desde 2014 es fundador y CEO de la consultora Markentry USA, que ha apoyado a múltiples empresas españolas del sector en su proceso de entrada, implantación y crecimiento en el mercado norteamericano. En ese papel, actualmente asesora a empresas españolas, especialmente del mundo aeroespacial y tecnológico, ámbito en el que ha desarrollado una amplia experiencia facilitando contactos estratégicos y contribuyendo a la definición de sus planes de expansión y negocio internacional.
¿Cómo viviste tu llegada a Estados Unidos y tu adaptación al sector espacial en ese entorno? ¿Qué principales diferencias destacarías respecto a España?
Llegué a Estados Unidos en el 2004 para dirigir desde su creación las operaciones de la filial estadounidense de GMV, dirigida especialmente al sector espacial y con la intención de comercializar los productos y servicios de esta empresa para centros de control de satélites, tanto en el segmento institucional (NASA y otras agencias gubernamentales) como el comercial (grandes fabricantes y operadores de satélites). Era un reto de enorme dificultad pero que logramos superar con éxito gracias al excelente trabajo realizado por el equipo local y el de España.
Como ya esperaba, el mercado con el que me encontré era muy diferente del europeo, tanto en volumen como en estructura. El tamaño del mercado espacial estadounidense es alrededor de 100 veces el volumen del mercado español y unas 4 veces el del mercado espacial de la UE. Presenta diversas barreras de entrada significativas para empresas extranjeras, como las regulaciones de control de exportación que, de manera indirecta, pueden impactar a las importaciones de tecnología.
Por otro lado, es un mercado extremadamente competitivo y muy dinámico en el que se valora enormemente el emprendimiento y la innovación, lo cual creó oportunidades que pudimos aprovechar con éxito. Finalmente, es necesario destacar las grandes y sutiles diferencias culturales y de la manera de hacer negocios entre España y EE. UU., tema que fui conociendo a fondo a lo largo de los años.
¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional en Estados Unidos y qué te llevó a fundar US Spain Executives Community? ¿Qué misión tiene la iniciativa?
Tras 9 años liderando las operaciones de la filial estadounidense de GMV, fui parte del “management buyout” de un spin-off de la parte de la empresa que se ocupaba del mercado institucional (NASA y otras agencias federales). En 2014 me desligué de ese proyecto y fundé Markentry USA, empresa de consultoría centrada en apoyar a empresas internacionales en su proceso de entrada a EE. UU., muchas de ellas españolas y del sector aeroespacial o tecnológico.
También en 2014 fundé junto con un grupo de ejecutivos, emprendedores y empresarios españoles en EE. UU. el US Spain Executives Community o USEC, con la intención de promover las actividades de networking y la colaboración entre líderes con intereses empresariales en ambos países. Presidí esta organización durante 10 años hasta finales del 2024, año en que pasé el relevo a otro equipo que sigue creando valor para este colectivo.
Desde tu experiencia, ¿qué percepción existe en Estados Unidos sobre el ecosistema espacial en Sevilla?
En general hay un desconocimiento bastante grande en EE. UU. de lo que pasa en España y más todavía si nos centramos en ciudades concretas. Esto ocurre porque el mercado doméstico es enorme y muy competitivo, y los medios apenas dan información de lo que ocurre fuera de las fronteras salvo de manera excepcional.
Los estadounidenses que por su trayectoria han estado involucrados en actividades internacionales en el mercado espacial tienden a valorar muy positivamente la capacidad tecnológica de líderes europeos del sector. El éxito de algunas empresas espaciales españolas en el mercado estadounidense confirma su capacidad competitiva. Igualmente, grandes programas como la Estación Espacial Internacional, el James Webb Space Telescope o Artemis, han contado con la participación de algunas empresas españolas.
¿Qué impacto puede tener una iniciativa como Sevilla Capital Espacial Española en el posicionamiento internacional de la ciudad dentro del sector?
La iniciativa Sevilla Capital Espacial Española tiene un impacto que va mucho más allá del plano simbólico, pues transmite una imagen de gran impacto al mercado internacional. Cuando una ciudad se presenta como capital espacial de un país y además alberga la sede de la Agencia Espacial Española, pasa a ser percibida como un hub consolidado. Esa percepción es crítica para atraer inversión extranjera directa, ubicar filiales europeas de primes estadounidenses, facilitar partnerships con agencias internacionales y, sobre todo, dotar a las pymes sevillanas de un «sello de procedencia» reconocible en foros de referencia del sector.
Por otro lado, esta acción genera un efecto tractor sustancial sobre capital humano, atrayendo ingenieros y directivos cualificados. Es importante tener claro que una iniciativa de este tipo debe ir acompañada de inversión sostenida en infraestructuras, una oferta formativa especializada y una política activa de atracción empresarial.
Para una empresa sevillana, ¿qué atributos son clave a la hora de dar el salto al mercado estadounidense?
Para una empresa sevillana que quiera competir en EE. UU., es esencial contar con un producto o servicio con nicho técnico claramente diferenciado y validado en programas europeos. También es necesario contar con solvencia financiera para sostener 18-24 meses de inversión sin retorno y disponibilidad de un equipo directivo dedicado con al menos un senior que conozca el mercado objetivo y pueda estar centrado en el mismo al 100%.
Es imprescindible realizar un estudio a fondo del mercado objetivo que proporcione información detallada de los clientes objetivo, competidores, barreras de entrada, regulación aplicable y otros aspectos clave. Con ese conocimiento, es esencial realizar un estudio de viabilidad y una planificación que definan la estrategia óptima de entrada. Hay que asumir que el retorno puede llegar a los 3-5 años, pero normalmente no a los 12-18 meses.
Debe prestarse especial atención a la adaptación cultural y operativa: comunicación comercial, formato de propuestas y presencia local creíble. Es recomendable trabajar para ser percibidos como actor americano estable, no como proveedor extranjero intermitente.
¿Cuál es el contexto actual del sector espacial en Estados Unidos y qué oportunidades se abren para empresas de Sevilla? ¿Dónde pueden encontrarse ventajas competitivas?
El sector espacial estadounidense vive un momento de expansión sin precedentes, con un volumen de unos 130.000 millones de dólares en 2025 y creciendo a más de un 6% por año. El mercado gubernamental está sufriendo una transición completa del modelo de contratista tradicional al de compra de productos y servicios comerciales. Este cambio estructural, unido al auge de constelaciones LEO, observación de la Tierra como servicio y otros, abren puertas que hace una década estaban cerradas a proveedores extranjeros
Para una empresa sevillana, las oportunidades más accesibles están en subsistemas de nicho, venta a primes vía distribuidor local, y contratos de NASA a través de filial estadounidense con capacidades operativas.
Las ventajas competitivas de Sevilla son más tangibles de lo que a veces se reconoce: experiencia de vuelo validada en programas ESA, intensidad en I+D, costes de ingeniería muy inferiores a los de EE. UU., y un ecosistema local de alta cualificación.
¿Conoces algún caso de éxito de una compañía sevillana que haya logrado consolidarse en el mercado estadounidense? ¿Qué aprendizajes deja?
Un caso interesante es Solar MEMS Technologies, spin-off de la Universidad de Sevilla fundada en 2009 y especializada en sensores solares basados en tecnología MEMS para determinación de actitud en satélites. Ha entregado ya cientos de unidades de vuelo y tiene entre sus clientes a NASA y otros clientes de referencia estadounidenses de los sectores público y privado. Su entrada en el mercado estadounidense no se hizo vía filial propia, sino a través de un distribuidor especializado local —SpaceQuest—, un modelo que le permitió generar presencia y pipeline comercial sin asumir el coste de una estructura societaria americana desde el primer día.
A su lado, conviene mencionar a Skylife Engineering (sistemas electrónicos, digitalización y sistemas de posicionamiento) y Alter Technology (laboratorio de referencia europeo en testing y cualificación de componentes EEE), ambas profundamente integradas en la cadena de valor transatlántica.
Un caso complementario y distinto en su planteamiento es el de Navteca, compañía tecnológica con sede en Potomac (Maryland) cofundada por Ramón Ramírez-Liñán, ingeniero informático formado en la Universidad de Sevilla. Está especializada en cloud computing, HPC, IA/ML y visualización inmersiva aplicadas a la ciencia. A diferencia de las anteriores, no es una empresa sevillana que se internacionalizó, sino una empresa constituida directamente en suelo estadounidense por un sevillano emigrado. Navteca trabaja desde hace más de una década como subcontratista de NASA y ha sido reconocida como Small Business Subcontractor of the Year por NASA Goddard y por NASA Headquarters.
El aprendizaje que aporta es distinto y complementario al de los casos anteriores: la vía del emprendedor-diáspora. No siempre hay que trasladar una empresa española al mercado estadounidense; a veces el camino es fundar directamente allí con talento formado en Sevilla.
Las lecciones aprendidas son múltiples. Primero: foco en nicho técnico profundo, frente a la tentación de ofrecer «soluciones integrales» que no son competitivas. Segundo: hay múltiples vías de entrada, incluyendo creación de la empresa directamente en EE. UU., creación de empresa subsidiaria en el país, uso de socios locales, o venta directa desde España. Cada empresa debe buscar la vía más adecuada para su nicho y oferta de valor. Tercero: es esencial aprovechar el referente europeo, porque las credenciales acumuladas en programas de ESA funcionan como carta de presentación válida ante NASA y primes estadounidenses.
El próximo 5 de mayo participarás en el IV Encuentro del Foro del Espacio, ¿qué podemos esperar de esta cita y por qué es especialmente relevante en este momento?
Efectivamente, tendré el gran honor de dar la conferencia marco en dicho evento, algo por lo que estoy muy agradecido a los organizadores.
El IV Encuentro del Foro del Espacio llega en un momento singularmente oportuno para Sevilla y para el sector espacial español. La ciudad consolida su papel como sede operativa de la Agencia Espacial Española, avanza en el programa Sevilla Capital Espacial Española 2025-2028 y es cada vez más un referente del sector aeroespacial andaluz. Esperamos la presencia de un buen número de líderes del sector público y del privado. Será una excelente oportunidad para debatir claves de crecimiento y estrategias óptimas de entrada a mercados internacionales, en particular el de EE. UU. Además, habrá actividades de networking que pueden generar conexiones de gran valor para los asistentes.
Mi conferencia se centrará en cómo acceder al mercado espacial de EE. UU., incluyendo aspectos como requisitos que deben cumplirse antes de considerar la internacionalización, barreras de entrada, el papel del emprendimiento tecnológico y la innovación en este proceso, casos reales de empresas españolas que han logrado llegar a este mercado, así como claves prácticas para startups y pymes.
